Lo curioso es que hace tiempo que tenía este borrador guardado. Esto se está conviertiendo en las cosas que no te cuento, porque no hay tiempo, porque no estás delante, o no sé porque. Aunque aquí no me oyes, es como todas esas frases que te decía mientras dormías, sólo son palabras que quiero decir aunque no las escuches.
Podría ponerme mis telas de poeta barato y decir que nací cuando te encontré, podría contar las estrellas que me has regalado, decirte de nuevo que si admites que sólo eres un sueño para mí todo tendría sentido, o aquello de que ya creo en los ángeles. Para mí todo esto es verdad, es lo que siento, suene como suene. Pero lo más sencillo, suele ser lo más real, me marcaste, te guste o no, y te quedaste dentro de mí. A veces eso no es suficiente...
Me siento de nuevo incompleto, más que nunca, y más que nunca necesitó sentir de nuevo que soy yo. No nos damos cuenta de que significa necesitar en realidad, hasta que duele. Como dice mi Chamo, no nos damos cuenta que el amor es real, hasta que duele. No necesité tanto para darme cuenta de que era eso del amor, pero sí para descubrir que te necesito.
Por eso necesito tenerte, aunque sólo sea así. Necesito que la marca esté en mi piel, así te tendré para siempre a mi lado, pase lo que pase. Cada amanecer estarás a mi lado, estés donde estés, podré volver a dormir y soñar, y si lloro podré recordar porque. Estarás conmigo en mis victorias y mis derrotas, estarás en mi brazo cuando escriba, cuando necesite fuerza. Te tendré para reir, te tendré para viajar y volver, para dejar por una vez que alguien me cuide a mí. Estarás a mi lado cuando me duche, cuando camine, cuando creo en las hadas, cada noche en que los pájaros canten...me acompañarás toda mi vida, y volveré a sentirme completo.