Todo camino comienza cuando mueves el primer pie. A veces, cuando te levantas por la mañana, sentado en tu cama crees que tu mundo a terminado mientras miras el suelo con la cara enterrada por tus manos. Pero mueves el primer pie, y a este le sigue el otro, y toda tu alma,y así, sin quererlo, comienza un nuevo camino.

Fue el primer pensamiento de Nick, unas palabras no leídas, pero demasiado buenas para pensar que eran suyas, poco a poco iba tomando conciencia de su nueva consciencia. El primer rayo de luz que entró en su cerebro dibujaba su pie descalzo atigrado por hojas de hierba. La primera sensación fue el verde. Como describir un color? Sintió la humedad en sus pies y un cosquilleo que llenó de felicidad su cuerpo y su corazón aún medio dormido.
Sus pasos le cubrían del rocío de la hierba, y comenzaron a caminar. Paseó por aquel parque,aompañado por la brisa que le regalaba el dulce perfume de la tierra mojada,y de la mano de la encubierta melodía de la naturaleza, que con las improvisaciones de sus musicos dejaba en evidencia cualquier sinfonía de estos seres de dos piernas. Los pájaros cantaban al sol,dándole gracias por sus alas, el viento intentaba imitar a la lluvia arrancando sonidos a las hojas de los árboles, y algunos niños con sus risas reclamaban su sitio como culmen de la creación. Inclinó su cuerpo hacia el cielo,casi como un saludo, para inundarse del firmamento dorado de las nubes y el sol del atardecer. El tacto le envió otro sentimiento al alma, la paz. Un nudoso roble le dió la paz de la madre tierra y del agua al abrazarlo. Se sentía como un niño que abraza a su abuelo y quizas era eso lo que hacía. El tiempo no volvió a latir hasta que el árbol le habia trasmitido su sabiduria. Soy tan sabio que no necesito moverme para ser feliz. Los ratones que me hacen cosquillas me hablan del mundo a mis pies, y el viento me trae historias que nadie puede escuchar.
Volvió a detenerse al ver un gran trozo de mármol que asomaba entre tierra removida. La lápida no tenía nombre, pues ya nadie la necesitaba. Su propietario sin derechos acariciaba su frío mensaje invisible. Aquel era el punto exacto del comienzo del nuevo viaje de Nick, aquel en que nadie podía acompañarle y cuyo final estaba donde estuviera quien lo acompañase. Ahora comienzan sus pasos hacía ninguna parte, para encontrar lo que nadie conserva. Un coche se detuvo en la carretera y una voz le preguntó si le llevaba. Nick contestó: - Voy a pie. Dicen que todo camino comienza cuando mueves el primer pie. El coche que en realidad no había parado continuó su zumbido por la carretera.
El sol brillaba con esa luz mágica reservada para los momentos en que cualquier objeto se convierte en hermoso. Su corazon volvía a gritar al mundo: Estoy enamorado. Empezaba de nuevo su camino
Voy a pie
Tashi delek